Tener cualidades concretas de liderazgo en un mundo cada vez más deshumanizado, es una cuestión de evolución. El líder que destaca en esta era digital, es capaz de inspirar a otros, extraer su máximo potencial y ver más allá del simple control. Con la ayuda del coaching, cualquiera puede sacar a la luz ese don de guiar a su equipo.

¿Qué hace falta para inspirar a las personas?

A través del coaching puedes descubrir las habilidades que ya tienes o necesitas desarrollar para ser un líder inspirador. Por ahora, puedes comenzar con:

  • Hacer valer lo que dices. Pocas veces nos percatamos de la cantidad de promesas que hacemos sin recato. El buen liderazgo se distingue por el acto de prometer menos de lo que se debe y cumplir más de lo dicho. Solo así evitas decepcionar a los demás y a ti mismo.
  • Crear una visión de equipo. Si quieres inspirar a los demás, debes involucrarlos en un propósito que los motive a seguirte. Esto significa compartir una meta conjunta y valores con los cuales se sientan identificados. Al descubrir aquello que aprecian, puedes confiar en que estarán motivados por el proyecto.
  • La educación y cordialidad es lo primero. La decencia en el trato surge de las buenas costumbres en cualquier situación. El líder que sobresale, trata a todos por igual, sin importar si se trata de un subordinado o un jefe. Es su nivel de empatía lo que le permite conseguir la confianza de los demás.
  • Invertir tiempo en tus colaboradores. Antes de alcanzar los objetivos planteados, el coaching enseña que el liderazgo de excelencia empieza por el equipo involucrado. Conocerlos mejor, entender sus motivaciones y aspiraciones te sirve para aprovechar sus destrezas, procurando al mismo tiempo que puedan cumplir con sus realizaciones personales.
  • Hacer bien sin mirar a quién. La bondad sin retribución puede ser vista como una debilidad o algo poco práctico. Pero el líder generoso se comporta de esta manera porque está guiado por un concepto altruista. Al igual que sus buenos modales, usa el desprendimiento para que otros sigan su ejemplo.
  • Promover la confianza. El liderazgo que mueve a los empleados surge de una comunicación franca, cordial, asertiva y libre de menosprecio. Si quieres liderar con auténtica autoridad, pon tus fortalezas al servicio de otros, muéstrate como eres, pide ayuda y discúlpate cuando te equivoques.
  • Contratar talento “mejor” que tú. Por paradójico que parezca, un buen líder debe rodearse de personas más capaces que él o ella en aspectos específicos. La razón es sencilla, busca talento humano que complemente sus cualidades para aprender de ellos, fortalecer al equipo y cumplir con los objetivos. Si temes ser reemplazado por alguien más, tu liderazgo amerita más trabajo.

Estas son apenas unas de las tantas virtudes que distinguen a líder consciente de que su bienestar proviene de la satisfacción de quienes lo rodean. Para aumentar el potencial de tus colaboradores, mejorar la sinergia y adquirir herramientas que afiancen tu liderazgo, cuentas con el coaching y nuestros expertos de ActionCoach.