Entre las muchas claves para tener un negocio o emprendimiento exitoso, destaca la gestión del conflicto organizacional. Antes de que tu talento humano se desgaste por problemas internos, debes entender las razones detrás de estas situaciones. Conoce los tipos de conflictos más comunes en entornos laborales.

7 clases de conflictos organizacionales más frecuentes

Antes de despedir a un colaborador, siempre es preferible tratar de resolver el conflicto organizacional mediante la negociación o mediación. Cuando tratas con uno o varios grupos de personas, sus diferencias saldrán a relucir y las fricciones suelen manifestarse de varias formas:

  • Problemas personales. Los trabajadores arrastran muchas situaciones que deciden o no controlar en un momento dado. La situación familiar, la salud, la insatisfacción laboral, el clima organizacional y otros factores pueden provocar malas reacciones de la nada. Si es una conducta reiterada, debes buscar una solución profesional.

 

  • Pocas habilidades sociales o comunicacionales. No es raro que algunos empleados simplemente digan lo que piensan, suenen arrogantes, autoritarios e incluso amenazadores. Estas características atentan contra la armonía laboral y crean problemas innecesarios. Como empresario o dueño de negocio, debes alentar las buenas maneras y el trato cordial entre compañeros.

 

  • Dilemas de jerarquía. Estos problemas surgen por falta de claridad en la cadena de mando, la toma de responsabilidad ante la ausencia del encargado y la asignación de funciones que no corresponden al cargo. Mientras exista incertidumbre, falta de comunicación y abuso de los gerentes o jefes, la situación no mejorará.

 

  • Falta de preparación. Es fundamental que los colaboradores estén en el puesto que corresponda a su capacidad y formación. De lo contrario, podrían verse frustrados o resentidos por no estar actualizados. Tu departamento de RRHH debe estar al tanto de las necesidades de capacitación y ser riguroso en la escogencia de perfiles según las responsabilidades requeridas.

 

  • Detalles en los procesos. Demasiada burocratización o la falta de organización, afecta el funcionamiento de tu empresa. Si no hay procedimientos definidos para las situaciones más comunes, aparecen los conflictos organizacionales entre responsables, departamentos para resolver cosas puntuales.

 

  • Asuntos tecnológicos o de recursos. La no actualización de tu infraestructura operativa resulta crítica para el buen desempeño, los resultados esperados y la productividad que buscas. Además de la capacitación, la tecnología y los métodos, debes ofrecerle a tus trabajadores la posibilidad de cumplir los objetivos con eficiencia.

 

  • Diferencias intergrupales. Cuando existen varios departamentos, pueden generarse diferentes sentimientos de competencia, comparación, envidia y rivalidad perjudicial. Esto puede ser producto de chismes o la influencia de alguno de los miembros de los bandos creados. Es tu labor encontrar a los instigadores de estas conductas para establecer consecuencias y limitar más problemas.

El conflicto organizacional puede convertirse en una constante dentro del clima empresarial si no cuentas con las mejores técnicas y herramientas para gestionarlo. Sus consecuencias pueden ser negativas y, a veces positivas.

En nuestra labor de coaches empresariales, podemos brindarte asesoría puntual sobre las nuevas tendencias en este tema para mantener tu negocio en una dinámica saludable, efectiva y productiva.