Distinguir a una persona que tiene una influencia auténtica sobre los demás es parte instinto y parte evolución. Tanto en situaciones sociales como en organizaciones, el líder genuino muestra una serie de cualidades que lo distinguen del resto. Estos comportamientos tan valorados son los que veremos con más detalle a continuación.

¿Qué comportamientos describen a un líder genuino?

Por consenso, se sabe que el líder genuino y exitoso no tratará de seguir a otros para forjar su camino. En cambio, entre sus virtudes podemos apreciar:

  • Escucha. Por muy ocupado o preocupado que pueda estar un gerente o directivo, nunca puede dejar de escuchar a sus colaboradores. Estar abierto a otras formas de pensar o resolver problema lo diferencia del resto.

 

  • Mejora el clima laboral. Antes que presentarse como una persona autoritaria o intimidante, un verdadero líder promueve un ambiente inclusivo. Desde su profunda humildad, no se cree más que nadie y respeta el pensamiento de los demás.

 

  • Educa. El liderazgo que sobresale en una empresa es aquel que define los valores de una cultura organizacional. Cuando los jefes son capaces de transmitir la importancia de esta visión, la evolución del negocio seguirá reflejando sus principios básicos.

 

  • Plantea desafíos. Tanto a sí mismo como a sus colaboradores, evita quedarse en una zona de confort. Debido a su percepción de sus propias habilidades y las de los demás, nunca está satisfecho con lo alcanzado y siempre anhela el próximo reto.

 

  • Sabe comunicarse. Una de las prioridades esenciales de un líder exitoso consiste en expresar lo que espera de su equipo. Esto lo hace mediante una actitud positiva y un discurso enfocado en objetivos claros, sin dejar que los sistemas de recompensa desvíen sus propósitos.

 

  • Inspira a los demás. En la naturaleza y las sociedades, los líderes son aquellos que ejercen una influencia sobre los demás. Son personas cuya visión, misión y valores halla identificación en otros que quieren ayudarlos a realizar sus planes.

 

  • Utiliza el feedback. Además de buscar consejo en quienes tienen más experiencia o conocimientos, un verdadero CEO o CFO brinda retroalimentación constante a sus colegas. Esto le permite aprender de los demás y establecer una cooperación más sólida.

 

  • Aporta soluciones útiles. Lejos de involucrarse en discusiones intrascendentes, el líder genuino busca la innovación constante. Sabe que su papel le exige resolver los grandes problemas de la empresa y dedicarse a ellos de forma casi obsesiva.

 

  • Es efectivo antes que perfecto. El hecho de ofrecer resultados es una consecuencia de hacer las cosas bien. Un jefe o mando auténtico no está preocupado por el desempeño óptimo ni la producción máxima porque su trabajo enfocado hace eso por él.

El líder genuino posee muchos comportamientos que lo alejan del autoritarismo y la intimidación. Es una persona perseverante, que lucha por aprender siempre y no permite que su ego se interponga. Si quieres entender este tipo de liderazgo, en ActionCOACH te damos las herramientas que necesitas, contáctanos.